Inicio»La brújula»Museo de los Milagros

Museo de los Milagros

0
Compartido
Pinterest Google+

En el corazón del municipio de Colón se encuentra la Basílica de Soriano y justo al lado de la misma el Museo de los Milagros

Por: Cristóbal Vega Prado

En el patio de entrada a la Basílica se encuentran esculturas en cantera que son las imágenes, de Jesús con su Santísima Madre en las bodas de Caná, en el momento que uno de los sirvientes llena las seis tinajas de agua, que por intercesión de María convertirá en vino de bodas.

En el nicho del patio de entrada está la escultura en cantera del arcángel san Rafael, cuyo nombre significa “salud de Dios”. En el elegante pórtico neoclásico, reza la inscripción del evangelio de Lucas”: … porque ninguna cosa es imposible para Dios”.

En la primera sala a la izquierda. Encontramos el origen del nombre de Soriano, que proviene de un famoso santuario en el sur de Italia: Santo Domingo de Soriano.
Hay una reseña fotográfica, todavía en blanco y negro, de la historia de la Santísima Virgen en especial de su coronación Pontifica.

A la derecha. En una vitrina encontramos el báculo del mismo Sr. Obispo Toriz Cobián, que regalara a la Santísima Virgen de los Dolores, de quien era muy devoto.
Hay un precioso estandarte bordado con hilo de oro, realizado por las monjas Carmelitas descalzas, que son de clausura.

La segunda y tercera sala.
La mirada se encuentra entonces con cuatro grandes vitrinas que guardan celosamente los exvotos, la gente los llama “retablos”, estas obras fruto de la fe y del arte popular.

La cuarta sala.
Al fondo bañada, por la luz celestial, tenemos una fotografía de la Coronación pontificia, que data de 1964, año en que la Santísima Virgen es coronada con la autoridad papal.

En el muro de salida encontramos los exvotos de dos grandes milagros: el de la niña María José Gutiérrez Hernández que después de ahogada fue vuelta a la vida, el domingo 18 de julio del año 2004; y el de la señora María Teresa Islas Dongue, originaria del Estado de México, con SIDA terminal, que al ver en televisión el milagro de la niña ahogada pidió que la trajeran a la Basílica (en aquel entonces santuario), en donde fue curada también en el año de 2004.

En la entrada y salida podemos observar en cantera decorada, dos hermosas esculturas:

El “Santo Entierro”. Su nombre en griego es “Epitafios” que significa “sobre el sepulcro”. Vemos a Cristo sobre una loza de piedra dentro de la cueva.

El “Descendimiento de Cristo al lugar de los muertos”. Su nombre en griego es “Anastais” que significa la Resurrección.

Los rayos del resplandor de más de cinco metros, donde brilla el oro de 23 quilates, que significan la gloria de Dios y la redención que Cristo ha consumado en la cruz que llenan el cosmos con la salvación.

A lo largo de las escaleras encontramos los “siete Dolores de María” que nos muestra como la Santísima Virgen es colaboradora de Cristo en la obra de la Redención.

3 El vestíbulo de la Capilla del Apocalipsis

Los árboles son símbolo de los doce árboles de la vida que están en la ciudad santa la nueva Jerusalén y que dan fruto cada mes y sus hojas sirven de medicina y crecen junto al río de la vida.

En la parte inferior de este muro admiramos pavos reales que conviven en paz con leones, símbolo de la armonía del mundo nuevo que será creado.

En la parte junto al piso están los nombres de los doce apóstoles del Cordero que cuya fe en Cristo Resucitado es el cimiento de la nueva Jerusalén.

Sobre la puerta del norte vemos al Cordero degollado (muerto en la cruz) y vivo (resucitado) que está sobre el libro de los siete sellos que representan los designios de Dios. Él es el único que tiene el poder de abrirlo.

Sobre la puerta del sur vemos la primera visión de san Juan: Vi uno como Hijo de hombre, vestido con una túnica talar y un cinturón de oro a la altura del pecho que camina en medio de siete candelabros símbolo de las siete Iglesias del oriente, rodeadas de siete estrellas que son los ángeles que las protegen.

Capilla del Apocalipsis

El Pantocrátor

Frente a los ojos del peregrino aparece la imagen del Pantocrátor. El Pantocrátor es la imagen de Cristo Rey, Juez y Señor del universo.
El fondo, de color azul intenso representa el cosmos sobre el cual domina Jesucristo. Él está sentado sobre el trono de emperador y con su mano derecha bendice y al mismo tiempo enseña con poder. En su mano izquierda sostiene su enseñanza: su evangelio. Está escrito en griego, la frase: yo soy el camino, la verdad y la vida. A sus pies está el mundo y sobre él descansan sus divinas plantas.

El Pantocrátor está nimbado con una almendra de luz decorada con oro. Esta luz simboliza al Espíritu Santo, pues Jesús tiene todo el poder del Espíritu Santo al ser Mesías y es el que lo da a su Iglesia.

Sobre el plafón está escrito en lengua hebrea el tetragrama de YHVH: Yahveh, nombre de Dios Padre en el Antiguo Testamento. Indicando que la obra de Cristo es realizar la voluntad del Padre eterno.

La Virgen del Apocalipsis

En el muro de la mano derecha está la gran señal descrita en el capitulo 12 del Apocalipsis, es una mujer revestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está también su Hijo varón que ha de gobernar a todas las naciones con vara de hierro y que es arrebatado hasta el trono de Dios.
4 CAPILLA DE ÁNIMAS

Esta capilla se llama de ánimas o de las almas, es la iglesia purgante, que mediante la indulgencia plenaria que pueden ofrecer los fieles por ellas, saldrán del purgatorio, que es el estado de purificación del alma antes.

Podemos contemplar al frente un bello retablo con una pintura al óleo, donde se plasma el auxilio de Dios, mediante la intercesión de la bienaventurada Virgen María y el glorioso arcángel san Miguel. Las benditas ánimas imploran mediación ante la Santísima Trinidad que está en la gloria.

Abajo del altar, se guardan los restos mortales de las 5 últimas monjas de Santa Rosa de Viterbo, conocidas como las rositas, religiosas que fueron exclaustradas y vinieron a vivir la última comunidad a Colón y aquí murieron en olor a santidad.

También en la parte trasera de esta capilla se encuentran los restos mortales de Dn. Florencio Rosas, Padre de Querétaro. Ex rector del Seminario, fundador de la peregrinación a México, creador de varias obras sociales. Muere en olor a santidad en 1917.

Esta capilla fue bendecida el 6 de febrero de este año, con funciones propias para la oración y la eucaristía en sufragio a las benditas ánimas del purgatorio. Fue consagrada con una oración especial, para poder realizar en ella ritos liberadores como la realización de exorcismos.

Entrada anterior

Foro Estatal de Seguridad y Salud en la rama minera

Siguiente entrada

Instalación del COPLADEM

Ningun comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *